martes, 2 de junio de 2015

Autobiografía

La tecnología está cambiando la vida cotidiana, eso es una realidad, pero ¿cómo influye la tecnología en nuestras vidas?
Me resulta importante destacar que el uso de la tecnología implica tanto su uso, como sus saberes teóricos a la hora de emplearlas para obtener sus beneficios.
Las nuevas tecnologías han influido en el progreso social y económico, pero también han producido el deterioro en nuestro entorno. Las tecnologías pueden ser usadas para proteger el medio ambiente y para evitar que las crecientes necesidades provoquen un agotamiento o degradación de los recursos materiales y energéticos de nuestro planeta, como puede tratarse de la sustitución del papel en las aulas, y ya no su eliminación sino su disminución.
Podemos decir que la tecnología ha modificado la vida de la mayoría de los individuos pues sabemos que varias de ellas la necesitan para un buen desempeño de su trabajo, y no solo en su trabajo, sino en su vida cotidiana.
Actualmente no somos conscientes de la repercusión que estas nuevas tecnologías tienen en nuestros días, afecta a uno mismo, puesto que el ser humano ya no piensa como debe de pensar, por ejemplo, con el uso de la calculadora uno ya no realiza las operaciones recurriendo a nuestra habilidad mental o al lápiz y papel, simplemente aplicamos una serie de código en nuestras calculadoras y listo. Pero todo esto ha ido mucho más allá desde la aparición y utilización de los teléfonos móviles y Smartphone.
Lo que a las tecnologías de la telecomunicación se refiere, han sufrido un gran crecimiento y desarrollo, actualmente utilizamos estas redes a diario. Cuando vemos los informativos por la televisión, cuando escuchamos la radio del coche de camino al trabajo, cuando cogemos nuestros Smartphone y tenemos libre acceso a diversas redes sociales, diarios electrónicos y servicios de mensajería instantánea.
Las redes sociales han entrado en el bolsillo gracias a los móviles con Internet y han cambiado nuestra relación con el entorno y con nosotros mismos. Al cabo del día visitamos no una, sino varias redes sociales como son: Twitter, Facebook, MySpace, Instragram, Vine con la única finalidad de saciar nuestro apetito de atención, buscamos estímulos de cualquier otro homodigital que se encuentre en nuestra lista de “amigos”.
Hace unos años era impensable la dependencia tecnológica que he desarrollado en la época que corre. Desde que me levanto me encuentro con la simple acción de haber utilizado usa dispositivo móvil como reloj-despertador, tras ojear en esta ocasión en mi caso proceso a ver mi horario de clases a través de Internet también en mi teléfono móvil. A la vez que lo utilizo de mini cadena y en ocasiones de mp3 cuando utilizo los transportes públicos, en él también consulto las noticias del día en diarios digitales mientras permanezco en el autobús. Hoy en día consultamos internet muchísimas más veces de las que nos imaginamos: para buscar información, para leer diarios, para consultar foros, enviar correos electrónicos, enviar tareas a la universidad, ponerme en contacto con los profesores.
Considero que a día de hoy me estoy formando continuamente a este abismo de tecnologías de la comunicación en la que nos encontramos.
Desde hace unos meses soy usuaria de una plataforma que está trabajando en la universidad que me gustaría resaltar, CopiCloud. Gracias a esta plataforma se me permite finalizar los trabajos y desde casa mandarlo a imprimir a la copistería de la universidad que se ajuste más a mi comodidad. Esto me permite prescindir de pendrive y de exponerlo a los diferentes sistemas e la universidad.
También soy usuaria de una banca electrónica con Cajamar en la que semanalmente consulto mi cuenta bancaria, si he recibido ingresos, si ha habido al cobro, en general, si se ha producido algún movimiento. A la vez también soy usuaria de una cuenta virtual la cual utilizo para realizar pago a través de Internet y no exponer ningún peligro sobre la totalidad de toda mi cuenta.
Cuando asisto a clase, habitualmente llevo encima siempre mi tableta, mi Smartphone y algún dispositivo de almacenamiento por si lo necesitara. Me considero una persona alfabetizada digitalmente, puesto que creo poseer habilidad para localizar, organizar, entender, evaluar y analizar la información utilizando tecnología digital.
Además soy capaz de comunicarme y trabajar de una forma más efectiva y eficiente con personas que poseen los mismo conocimiento y habilidades, por ello me considero una persona que goza de una competencia digital.
En nuestro país actualmente existe una brecha digital bastante acentuada que cada día se va estrechando, puesto que cada día son más personas las que se deciden a hacer un uso más útil, provechoso y responsable de las TICs.
 Los juicios éticos no deberíamos aplicarlos a las tecnologías, sino al uso que hacemos de ellas, es tan importante saber utilizarlas como saber cómo utilizarlas para obtener beneficios.
Es cierto que en mi caso el primer ordenador que entró en casa fue cuando yo era muy pequeña, y fue el sistema operativo MS-DOS, si bien recuerdo que era pequeña pero que ese ordenador permaneció en casa acompañado de otro con un sistema operativo más moderno como era Windows 95. Por así decirlo conocí lo que era jugar a unos marcianitos con muy poca resolución, como el uso del disquete, hasta el fondo negro de ese MS-DOS y las letras blancas el cual carecía de ratón puesto que funcionaba por comandos.
En cuanto a tecnología se refiere, en casa pese a que mi padre no se dedique a esto, puesto que es caminero, siempre se ha sentido interesado por la tecnología en sí, y yo actualmente pudo gozar de un conocimiento y un interés por este ámbito que otras personas quizás hayan conocido más tarde.
Después de Windows 95 conocimos Windows 98, he de decir que actualmente no recuerdo el cambio de un sistema operativo a otro. También pasamos por el famoso Windows XP profesional y más tarde el Vista. Aún me tengo que parar a pensar y ver que en realidad si han pasado años y actualizaciones desde entonces pero son con los que más he funcionado por lo que son los que más recuerdo.

El primer ordenador portátil que entró en casa los hizo con Windows vista y actualmente trabajo con Windows 7 por comodidad, en un futuro no muy lejano quizás pruebe a utilizar otro sistema operativo más actual. Mi familiarización con la tecnología desde mi punto de vista me ha aportado mucha soltura sobre todo para resolver problemas y reparaciones básicas.

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